Pérdida invisible

Algunas familias venden sus casas esperando mejorar su vida. Se mudan a otra zona, pero el dinero no alcanza. Con el tiempo, se pierden los vínculos del barrio, el apoyo entre vecinos y vecinas y la vida compartida de siempre. El silencio reemplaza las risas colectivas. Demasiado tarde comprenden que las promesas de desarrollo no traen progreso para todas las personas por igual.

FIN